Internet ha posibilitado modelos nuevos de negocios que han potenciado la economía colaborativa. Una de las plataformas más populares, Airbnb junto a otras aplicaciones, promueven nuevas experiencias y formas de viajar por el mundo. Esto ha repercutido sobre los negocios tradicionales de hoteles e inmobiliarias.
Las nuevas formas de transaccionar van de la mano de la tecnología. La economía de mercado evoluciona hacia este nuevo modelo denominado colaborativo, de intercambio entre las personas en una búsqueda por obtener un mejor servicio y un menor costo.
El vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), Ernesto Selman opina: "La competencia en economía siempre es buena. Eso es muy positivo para los consumidores porque tienen nuevas alternativas a un mejor precio”
Hoy en día la tecnología es parte integrante de nuestra vida, e Internet ha revolucionado el mundo no solo desde el punto de vista del modelo de negocio, sino también de cómo nos relacionamos. Generó cambios culturales y sociales que permiten nuevas formas de interacción y nuevas formas de concebir los espacios y la vida de las personas.
Como explica Manuel Castells “quiero hacer referencia a cómo Internet, una vez que existe como tecnología potente insertada a la práctica social, tiene efectos muy importantes, por un lado, sobre la innovación —y, por tanto, la creación de riqueza y el nivel económico; y por otro lado, sobre el desarrollo de nuevas formas culturales, tanto en el sentido amplio, es decir, formas de ser mentalmente de la sociedad, como en el sentido más estricto, creación cultural y artística”.
En ese sentido se han desarrollado diversas plataformas orientadas a brindar nuevas experiencias y a satisfacer a un público que cada vez está más receptivo a incorporar nuevas propuestas que se adapten a sus necesidades y cultura. Citaremos algunos ejemplos de portales y sistemas que se han incorporando con distintas alternativas de acuerdo a las demandas de los distintos públicos y que impactan en el mercado establecido tradicionalmente.
Airbnb ha generado mucha controversia y ha sido acusado de competencia desleal por parte de los operadores turistícos establecidos, pero también existen otras visiones como por ejemplo de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid que considera que afecta las categoría inferiores de servicios hoteleros pero no a las superiores a 3 estrellas, dado que no compiten en cuanto a los mismos servicios que se ofrecen en hoteles de calidad superior.
A la vez otros ven a la tecnología como aliada que permite a emprendedores llevar adelante proyectos como BeMate.com. E
sta web pretende que los hoteles puedan ofrecer sus servicios (entrega de llaves, párking, limpieza, restaurante, etc) a los usuarios de los apartamentos turísticos, buscando otra forma de encarar la nueva realidad aplicando fórmulas de benificio mutuo.
Otro caso es el del portal Easynest, que opera sólo en EEUU para hoteles de 5 estrellas. Los usuarios se registran y buscan su mejor opción hotelera, asimismo un compañero de viaje que coincida con el perfil descripto en línea.
Estos sitios y aplicaciones a su vez, se encuentran según los distintos países y ciudades con regulaciones no están previstas para estos nuevos modelos de negocios y entran en competencia o conflicto con los ya establecidos modelos tradicionales de hotelería e inmobiliarias.
En Uruguay una nota publicada el 12 de julio de 2016 en www.revistapropiedades.com.uy se comenta el impacto que tuvo Airbnb al llegar al país. Expresa que: “El sector hotelero nacional da cuenta del impacto de Airbnb y de toda la economía colaborativa en su conjunto, y ello se vio especialmente en la última temporada de verano, que registró un descenso estimado de 15% en su actividad pese a que ingresaron más turistas al país que en la temporada anterior. Airbnb tiene aproximadamente el 30% de las camas de estadía transitoria en Uruguay, y que se estima que esa cifra aumente".
El impacto en el mercado de alquileres resulta notorio, especialmente en Maldonado y Montevideo. El sector, compuesto por 300.000 camas, se vio golpeado por las plataformas digitales, pero también por la falta de controles del Estado al pago de IRPF a los alquileres.
A nivel continental el impacto ha sido similar, y en algunas naciones y ciudades ya se aplican regulaciones y restricciones a la operativa de las plataformas de alquileres.